Vicente López, 12 de Octubre de 1999

VISTO

El expediente ex oficio DP 579; y

CONSIDERANDO

Como merecido homenaje a su talento, los pueblos de lengua castellana impusieron el nombre del insigne dramaturgo y poeta español Lope de Vega a calles, parques y paseos. Vicente López, en saludable remedo consagró en su toponimia, una calle que recordara a tan ilustre escritor.

Sin embargo el nombre fue mal puesto y en algún caso peor copiado. En efecto la ordenanza 2504 que "reestructuró la nomenclatura de calles, avenidas y/o pasajes del Partido de Vicente López" cambió el nombre de Lope de Vega por el Carpio Félix Lope de Vega. De resultas de ello tenemos hoy la singular situación de que en apenas cien metros de distancia un cartel indica que una calle de Carapachay en su intersección con Esquiú se llama Lope de Vega, mientras que en la intersección con Independencia se llama Félix Carpio Lope de Vega y calzada por medio Carpio Félix Lope de Vega.

La imposición de nombres a lugares y calles de las ciudades tienen un doble objeto: por un lado homenajear a una persona, hecho histórico, lugar, etc., que, por su trascendencia para esa comunidad, merecen ser recordados. Por el otro lado persigue a su vez un fin educativo, por cuanto la familiarización con la nomenclatura introduce o refuerza el saber sobre la historia, sobre la geografía y sobre hombres y mujeres de vida ejemplar y ponderable

En ese sentido es muy flaco el servicio que hacen esos estrambóticos nombres tanto en homenaje al llamado "fénix de los ingenios" como a su pretendida finalidad cultural; muy por el contrario, confunde, desinforma y desfigura la verdad.

Lope de Vega, que nació en Madrid en 1562, se llamaba en realidad Lope Félix de Vega y Carpio. Le pusieron Lope de primer nombre por haber nacido el día de San Lope, y Félix, porque así se llamaba su padre. Sus apellidos derivaban de su ascendencia.

Pese a su nombre compuesto, siempre fue conocido como Lope de Vega y así lo llamaron todos los que de él se ocuparon. Lope de Vega se llama la calle de Madrid en la que vivió y murió en 1635 y Lope de Vega se llama la avenida de Buenos Aires que perpetúa su memoria. No hubo autor nacional, español o extranjero que lo llamara de otro modo: de Fermín Estrella Gutiérrez a Roberto Giusti; de Marcelino Menéndez y Pelayo a Américo Castro; de Karl Vossler a Benedetto Croce. Y, del mismo modo, el más grande entre los grandes escritores de la lengua, don Miguel de Cervantes cuando, en el "Viaje del Parnaso" cuando dice:

Llovió otra nube al gran Lope de Vega,

Poeta insigne, a cuyo verso o prosa

Ninguno le aventaja, ni aún le llega.

Por ello, el Defensor del Pueblo de Vicente López

RESUELVE

Artículo 1º. Solicitar muy respetuosamente al H. Concejo Deliberante la rectificación del nombre de la calle Carpio Félix Lope de Vega, establecido por la ordenanza 2504 por el de Lope de Vega.

Artículo 2ª Regístrese, comuníquese y archívese.

RESOLUCION Nº 47